Eterno Refugio Fátima LA VERDADERA HISTORIA Octubre 13 de 1917

FATIMA LA VERDADERA HISTORIA

Octubre 13th of 1917
¡ Silencio! ¡ Silencio ! Nuestra Señora está viniendo ! Lucía gritó cuando vio el rayo. La lluvia había cesado, el sol comenzó gradualmente a aparecer, y Nuestra Señora llegó. Sus pies blancos como la nieve reposaron encima de las bonitas flores y cintas, las cuales la Señora de Capelinha había adornado en el arbusto. Las cara de los tres niños asumieron una expresión fuera de este mundo, su fisonomía era mas delicada, su color suave, sus ojos intencionados sobre
Nuestra Señora. Ellos ya no podían oír a la madre de Lucia advirtiéndoles de que se cerciorasen de no ser engañadas ¿ Qué es lo que quieres de mi ? Lucía pregunto a la Reina de los Cielos. "Yo quiero decirte a ti que ellos deben construir una capilla aquí en mí honor; que Yo soy la Señora del Santo Rosario; ; que ellos continúen diciendo el Rosario todos los días. La guerra terminará y los soldados regresarán a sus casas pronto."Nuestra Señora respondió.
Yo tengo muchos favores que pedirte:
¿ Tú deseas el concederlos o No. ?
"Algunos los haré! Otros no los haré! Ellos tienen que enmendar sus vidas, pedir por
perdón de sus pecados.
No ofender a Nuestro Señor un poco mas.
Nuestra Señora continuó, poniendo su cara muy grave
" Porque El, ha sido ya, muy ofendido. "
Lucía sabiendo que esta era la última entrevista con Nuestra Señora, quiso asegurarse de que ella había recibido todos los mandatos que María deseó el darle a ella. Ella esperaba el poder dar el resto de su vida en la tierra cumpliendo los deseos de Nuestra Señora..
¿ Quieres Tú cualquier otra cosa más de mí
la niña preguntó. " Yo no deseo nada más. " Tal como nuestra Señora comenzaba a irse de los niños Ella comenzó a abrir sus manos que emitían un diluvio de luz. Mientras se levantaba, Ella apuntó hacia el sol y la luz difundida de sus manos abrillantó el propio sol.
¡ Allá va Ella ! ¡ Allá va Ella !
gritó Lucía, sin por un momento quitar los ojos de la Bonita Señora Reina de los cielos...., las incontables miles de personas estaban pasmadas y sobrecogidas por otros milagros en el cielo. El sol tomó un color extraordinario. Las palabras de testigos que mejor se explicaron de estas estupendas señales son: " Podíamos mirar al sol con mucha facilidad, no molestaba para nada.
Ti Marto testificaba: Parecía que continuamente estaba apagándose y encendiéndose y brillando de un color, y entonces, cambiaba a otro diferente color. Emanaban columnas de luces en una dirección y otra dirección pintando todo de diferentes colores, las personas, los arboles, la tierra, incluso el aire. Pero la mayor prueba del milagro fue el echo de que el sol no molestaba a los ojos Un hombre como Ti Marto quien ha pasado toda su vida en el campo con sus ovejas y cuidando su granja bajo el sol en las colinas Portuguesas, se maravilló de este echo " Todo el mundo se paralizó y quedó en silencio, mirando el sol, el continuó. " A cierto punto, el sol paró su juego de luces y comenzó a bailar. Se paró nuevamente y comenzó a bailar hasta que pareció que se quedó fuera de control del cielo y se caía sobre la gente. Fue un momento de terrible suspenso....,
" El sol proyectaba diferentes colores, amarillo, azul, y blanco. Temblaba constantemente. Se veía como una circulante bola de fuego que se caía encima de la gente.
Como el sol se estaba cayendo hacia la tierra en una moción poderosa de zigzag, la multitud gritó en terror: ¡ Ay Jesús !
Vamos todos a morir aquí; ¡ Ay Jesús ! Vamos todos a morir aquí.
Algunos rogaban por misericordia, ¡ Nuestra Señora sálvanos ! muchos otros hacían actos de contrición. Una Señora estaba incluso confesando sus pecados en alta voz. Al final el sol se retiró devuelta a su órbita normal y descanso en el cielo. Todo el mundo dio un respiro de descanso; continuamos estando vivos, y el milagro prometido por los niños se acababa de consumar. Muchas miles de personas en el Cova da Iria y villas vecinas fueron testigos de las sobre cogedoras señales. Sus reportes son de intenso interés. Existen algunas variaciones en sus descripciones de los eventos, aunque todos están de acuerdo de que fue la mas tremenda, la mas boca abierta inspiración jamas vista que ellos hayan visto. Una idea se puede formar de los efectos producidos en la gente leyendo la descripción de los periódicos del día.
" A la una de la tarde en punto, la hora del sol, la lluvia paró,
"O Día" reportaba. " El cielo tenia un color grisáceo teñido de color perla y una extraña claridad alumbraba la vecindad, esta, cada momento alumbrándose mas. El sol parecía tener un velo transparente que nos permitía mirarlo sin ninguna dificultad. El color tinte grisáceo de la madre perla comenzó a cambiar como si fuese un brillante disco de plata, que despacio iba creciendo hasta que rompió a través de las nubes. Y el sol de plata, continuaba en la misma luz grisácea clara y transparente, parecía que estaba girando y vagueando en un circulo cayendo después de pasar las nubes . La gente gritó en una sola voz, las miles criaturas de Dios cuya fe clamaba al cielo, cayeron de rodillas en el fangoso suelo. Entonces como si la luz viniese de una brillante cristalera de una gran catedral, la luz se hizo de un raro color azul, esparciendo sus rayos sobre la gigantesca nave...muy despacio el azul se desvaneció y ahora parecía que la luz se filtraba a través de un cristal de tinte amarillo. Amarillos parches caían ahora en los blancos pañuelos y en las chaquetas de pana de los pobres. Eran manchas que se repetían ellas mismas indefinidamente sobre los solitarios arbustos, las piedras, en las colinas. Todo el mundo estaba llorando y rezando con las cabezas descubiertas, humildes, ante la grandeza del esperado milagro. Estos fueron segundos, momentos que parecieron horas; que fueron profundamente vividos.
"O Século", otro periódico de Lisboa
informo una mas detallada explicación de los extraordinarios eventos.
"Desde la altura de la carretera en donde la gente aparcaba sus carruajes y donde miles se quedaron, por miedo de enfrentarse al fangoso suelo, nosotros vimos la inmensa multitud girar hacia las alturas del sol, libre de todas las nubes. El sol se podía ver como un plato mate de plata. Se podía mirar sin ningún esfuerzo. Este no quemaba ni cegaba. Parecía de como un eclipse estaba empezando a tener lugar. Un tremendo grito inesperadamente tuvo lugar: ¡ Milagro, milagro ! ¡ Maravilloso, maravilloso ! ante los asombrados ojos de la gente, cuya actitud nos llevó a antiguos tiempos bíblicos, y quienes, pálidos con terror, cabezas descubiertas admiraban el cielo azul, el sol temblaba haciendo unos bruscos nunca oídos movimientos fuera de la ley cósmica. El sol bailaba, en la típica expresión de los paisanos.
" Sobre las escaleras de un autobús de Torres Novas, un hombre de edad cuya estatura y gentileza, y buenos modales nos recordaba a Paul Deroulede, giro hacia el sol y recito el
Credo en alta voz. ...lo vi después dirigiéndose a aquellos de alrededor suyo quienes continuaban con sus sombreros puestos, rogándoles vehementemente que se quitasen sus sombreros ante esta tan sobre cogedora demostración de la existencia de Dios. Similares escenas se repetían en otros lugares. Una Señora, bañada en lagrimas y casi en soponcio con pena, sollozaba: ¡ Cuan penoso ! ¡ Que hayan hombres que no se descubran sus cabezas ante este grandioso milagro !
Inmediatamente después la gente se preguntaba unos a otros si habían visto algo de lo que ellos habían visto. El mayor numero contó de que ellos habían visto el sol temblando y bailando; otros declararon de que habían visto la cara sonriente de la mismísima Virgen Bendita; otros juraban de que el sol giraba en su mismo eje como si fuese la rueda de los fuegos artificiales y que se cayo casi hasta el punto de incendiar la tierra con sus rayos calientes. Algunos decían de que ellos vieron cambiar de colores sucesivamente.

El testimonio de otro testigo, Dr. almeida Garret, profesor de la Universidad de Coimbra, es muy informativo y corrobora los otros,,
"Tal como estaba esperando",El dijo:"Con fría y serena expectación, mirando hacia el lugar de las apariciones y con curiosidad que se iba apagando porque la hora estaba pasando muy despacio y sin ningún echo que incrementase mi atención, yo escuché el murmullo de miles de voces. Vi a la gente levantar los brazos en el gran campo girarse desde el punto a donde habían deseado sus ansiedades que cubrían hasta el otro lado del campo y todos miraban al cielo. Eran casi las dos de la tarde hora militar o medio día, hora del sol.. El sol rompió jubilante a través de la gruesa capa de las nubes justo unos momentos antes. Estaba brillantisimo clarisimo y muy intenso. Yo me torné hacia este magneto que atraía a todos los ojos. De la forma que yo lo vi era como un brillante disco luminoso, con un aro brillante bien definido. Este no lastimaba los ojos. La comparación (cual he oído mientras continuaba en Fátima) como un disco mate plateado, a mi no me parece correcta. El color era mas brillante, mucho mas vivo y activo que mate plateado, con el tintado lustre de las perlas de oriente. " Tampoco se parecía a la luna en una clara noche. Todos vimos y sentimos de que era un cuerpo con vida. No era esférico como la luna, ni tampoco tenia una igual tonalidad de color. Se veía como un pequeño, disco pulido brillantisimo de iridiscente madre perla. No se puede tomar por el sol como cuando se ve a través de la neblina. Allí no había neblina en aquel momento. (La lluvia y la neblina habían parado.) El sol no estaba opaco, velado ni difuso. Daba luz y calor y estaba brillantisimamente remarcado con un aro enmarcado. El cielo tenia ligeras nubes, parcheadas con azul aquí y allí. Algunas veces el sol se quedaba afuera solo en las aperturas del claro cielo. Las nubes barrían a lo largo desde el oeste hacia el este sin disminuir la luz del sol. Daban la impresión de pasar detrás de el, mientras que las blancas como humo se deslizaban algunas veces por delante del sol y parecían tomar el color de rosa o un delicado azul. Nos preguntábamos de que durante todo este tiempo era posible para nosotros el mirar al sol, al resplandor de luz y ardiente calor, sin ningún dolor o ceguera para los ojos o ceguera de la retina. Este fenómeno debió durar alrededor de diez minutos, excepto en dos interrupciones cuando el sol se nos aproximo mas radiante, encendido como de rayos, que nos forzó a mirar a otro lado. El sol tenia un movimiento excéntrico. No era la brillantez de un cuerpo celestial en su máximo poder. Estaba girando sobre su mismo eje con gran excesiva velocidad. Repentinamente, la gente rompió con un clamor de extrema angustia. El sol, continuando girando, se soltó del cielo y caía vertiginosamente hacia la tierra. Esta inmensa, fiera y piedra de molino amenazaba con aplastarnos con su peso. Fue una sensación terrible. Durante esta solar ocurrencia, el aire tomó sucesivamente diferentes colores. Mientras estaba mirando al sol, me di cuenta de que todo lo que estaba a mi alrededor se oscureció. Miré a la cercanía y dirigí mis ojos lejos hacia el horizonte. Todo estaba del color de una amatista; el cielo, el aire, todas las cosas y todas las personas. Un pequeño roble cercano daba la sombra gruesa color púrpura en el suelo. Temiendo deterioro de la retina, cual era improbable, porque entonces no habría visto todo en púrpura, Me giré, cerré los ojos, tapándomelos con mis manos sobre ellos, para cortar toda luz. Con mis espaldas tornadas, abrí los ojos y entendí que el lugar y el aire retenían la misma propiedad del color púrpura. Esto no me dio la impresión de estar en un eclipse. Mientras continuaba mirando al sol, me di cuenta de que el aire se había clarificado y escuche a un paisano cercano decir: Esta Señora se ve amarilla. Como de echo, todo lejos y cerca ahora había cambiado. Las personas parecían padecer hepatitis. Me sonreí cuando vi a todos apareciendo feisimos y desfigurados. Mi mano tenia el mismo color..."
El testimonio de este educado hombre demuestra cuan dificultoso es el describir adecuadamente las maravillosas señales que ocurrieron en el cielo en este día. El trece de Octubre de 1917, fue un día a recordar para todos los que fueron testigos de estos eventos.....No hay la posibilidad de error o ilusión cuando cerca de cien mil personas concuerdan e el testimonio. Dios en los cielos esta llamando a la gente del mundo para que se unan con el cielo en oración honor y gloria a su Bendita Madre, María.

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